La urea es uno de los fertilizantes altos en nitrógeno más utilizados, contiene un 46% de nitrógeno y funciona para casi todos los cultivos de campo, frutas y verduras.
Se adapta a cultivos de cereales como trigo, maíz, arroz y sorgo, ayudando al crecimiento de las hojas y potenciando el ahijamiento. Para cultivos comerciales como algodón, soja, maní, caña de azúcar y tabaco, la urea promueve el vigor de la planta y mejora el rendimiento. También funciona bien para árboles frutales como manzano, cítricos, plátano y uva, así como para verduras comunes: tomate, pepino, col y pimiento.
Hay dos formas principales de aplicación: aplicación al suelo y pulverización foliar.
Al esparcir sobre el suelo, aplique la urea antes del riego o la lluvia. No la coloque demasiado cerca de las semillas o raíces jóvenes, de lo contrario, la alta concentración de nitrógeno puede quemar las raíces y las plántulas. Evite la dispersión en superficie en días calurosos y soleados; parte del nitrógeno se volatilizará al aire y reducirá la eficiencia del fertilizante.
La pulverización foliar es popular para un rápido suplemento de nitrógeno. Disuelva la urea en agua para rociar las hojas. Mantenga una baja concentración: 0.5%-1% para cultivos de campo, 0.3%-0.5% para árboles frutales y verduras. Rocíe temprano en la mañana o al final de la tarde, nunca rocíe al mediodía bajo sol fuerte. No mezclar con agroquímicos fuertemente alcalinos.

